Estoy seguro que todos hemos escuchado alguna vez a algún familiar, compañero o amigo utilizar expresiones de manera peyorativa como "pinche indio" "no seas indio" o "pareces indio". Precisamente este tipo de insultos son muy comunes aquí en México, un país donde irónicamente casi la totalidad de la población es mestiza, por lo que desciende de una mezcla entre razas indígenas nativas de aquí y colonizadores españoles... entonces la pregunta es ¿por qué renegar de nuestras propias raíces?. Una vez leí en el famoso libro Las Batallas en el desierto de José Emilio Pacheco una frase que tiene muchísima razón: "si la gente indígena de México no fuera la misma que está sumida en la miseria y la ignorancia, no usaríamos la palabra indio como un insulto". ¡por su puesto que tiene absoluta razón! Estamos acostumbrados a ver a los indígenas de nuestro país sucios, con hambre, mal vestidos, débiles y enfermos pero ¿ellos qué culpa tienen? nadie elige vivir en esas condiciones, por su puesto que no, entonces ¿por qué viven tan mal? ¿por qué son la clase social más pobre y marginada de este país? Yo sé por qué. Para mi una de las razones fundamentales es que en este país no existe la memoria ni el amor a la cultura. Todos los mexicanos deberían sentirse orgullosos de sus indígenas, no entiendo por qué se les olvida el legado magnífico que nos dejaron y el esplendor que fueron en algún momento; las culturas que vivieron en nuestro país fueron enormes civilizaciones en toda la extensión de la palabra porque inventaron un sistema de numeración, eran grandes matemáticos y astrónomos, creían, veneraban y respetaban a la naturaleza sin mencionar que curaban con lo que les brindaba la tierra y eran tan higiénicos que prácticamente no había enfermedades aquí. Paralelo a todo ello en Europa vivian la inmundicia de la ignorancia, no se bañaban, no había drenaje por lo que las enfermedades mortales proliferaban y no había ningún tipo de avance tecno-científico, si la Iglesia decía que la Tierra era plana no había objeción, no estaba permitido investigar ni experimentar, no había ciencia ni cultura, sólo había Dios y la palabra de la Iglesia. Ese tipo de personas vinieron a "civilizar" a la gente de aquí -según ellos mismos- y más que nada vinieron a someter, asesinar y despojar de todo lo que se tenía. Destruyeron sus códices, quemaron sus templos, saquearon sus tierras, violaron a sus mujeres, asesinaron a sus guerreros y volvieron esclavos a sus sobrevivientes, borrando así todo rastro de cultura y civilización que pudieran tener, borrando así la memoria de su grandeza.
Así es, desde hace siglos se empujó a los indígenas a la marginación y la pobreza, trayendo como consecuencia la ignorancia... y así han vivido en un círculo vicioso en el que son pobres y marginados, por lo que no tienen acceso a servicios de calidad como cualquier otro ciudadano porque a veces parece que todo mundo los ignora y parece que no existen para la ley como parte de nuestra sociedad, forman parte de los censos del INEGI pero en realidad no son tomados en cuenta para nada, ya que las autoridades ni si quiera se preocupan por hacer que tengan una vida digna, que preserven su cultura y sus tradiciones, mientras que para el resto de la sociedad simplemente les son indiferentes, tan solo los ignoran e inclusive los utilizan como objeto de burla e insultos.
Finalmente nunca hay que renegar de nuestras raíces, un mestizo burlándose de un indígena es patético, estúpido, vergonzoso y despreciable porque sólo demuestra su ignorancia, su poco criterio y su falta de cultura. Más que indígenas, mestizos o españoles todos somos personas y que no se te olvide para la próxima que quieras insultar a alguien con la palabra "indio" que tu eres igual que ese "pinche indio" solamente que tuviste la desgracia de que los españoles mancharan tu sangre.
jueves, 26 de junio de 2014
martes, 24 de junio de 2014
Cualquiera puede escribir
Desde hace algunos años hemos sido testigos de cómo se ha aplicado esa famosa frase del ficticio cocinero Gusteau en la película Ratatouille "cualquiera puede cocinar" y no precisamente a la cocina, sino más bien a la literatura, entendiéndose que hoy en día cualquiera puede escribir.
Los que somos amantes de la lectura estamos familiarizados con un sin fin de títulos, novelas y cuentos desde los más clásicos hasta los más contemporáneos y de moda... ¡Qué buenos cuentos los de Edgar Allan Poe! ¡Cómo nos atraparon las memorias de las putas tristes de García Márquez! ¿Quién no se asustó con Drácula de Bram Stocker? Vaya que a ese tipo de grandes obras yo llamo literatura... pero de repente llega un puñado de desconocidos, que para nada se conocen o tienen alguna relación entre ellos pero que si tienen algo en común: sus novelas baratas, hablando de valor literario y no comercial. De esta manera surgieron títulos como Crepúsculo, Hush hush, Cincuenta sombras de Grey o Bajo la misma estrella...
Yo estoy muy a favor de que las personas lean, la difusión de la cultura y la libertad de expresión, pero no por el simple hecho de leer uno ya se vuelve la cultura andante ¿verdad? Por su puesto que no y hay que saber qué cosas leer porque últimamente esta actividad se ha convertido a todas luces en una moda que las adolescentes hambrientas de leer una novela basada en telenovelas de Televisa practican cada vez con mayor frecuencia.
Tenemos la historia de una antipática adolescente que no sabe si quedarse con el vampiro o el hombre lobo... mas bien yo diría que es una telenovela donde Angelique Boyer no sabe si quedarse con David Zepeda o Sebastián Ruli, aquí lo interesante es que este patrón se repite con otras novelas como Hush Hush donde la chica también es adolescente pero en lugar de tener amoríos con un vampiro es con ángeles caídos y el cliché de telenovela vuelve a repetirse. En Cincuenta sombras de Grey la protagonista tiene encuentros sexuales de tipo sado-masoquistas con un millonario... y de eso tratan los tres libros. Pero lo que verdaderamente es una joya nos lleva a Bajo la misma estrella, una linda historia de dos cancerosos que se conocen, se enamoran y tienen una perfecta historia de amor antes de que el galán de la historia muera, ¿es en serio? ¿de verdad las niñas puberes y pre-puberes creen que va a venir algún vampiro super modelo a decirles de cursilerias? ¿en serio piensan que tener cáncer es algo "lindo" porque van a encontrar al amor de su vida? Lamentablemente si creen todo eso y gracias a este tipo de literatura muchas adolescentes viven ya en un mundo de fantasía que no las lleva a nada productivo. Leer este tipo de "novelas" no es malo, todos están en su derecho de leer lo que les plazca, pero es muy importante saber que los vampiros no existen, los ángeles no caen del cielo y los cancerosos no tienen hermosas historias de amor antes de morir. Una vez más nos damos cuenta que todo este tipo de historias son simplemente escritas porque "es lo que vende", ya la mayoría de las cosas son pre fabricadas para ser vendidas, a diferencia de antes que no se escribía para vender, se escribía por simple amor al arte.
Antes solo los escritores escribían, hoy cualquiera puede escribir.
Los que somos amantes de la lectura estamos familiarizados con un sin fin de títulos, novelas y cuentos desde los más clásicos hasta los más contemporáneos y de moda... ¡Qué buenos cuentos los de Edgar Allan Poe! ¡Cómo nos atraparon las memorias de las putas tristes de García Márquez! ¿Quién no se asustó con Drácula de Bram Stocker? Vaya que a ese tipo de grandes obras yo llamo literatura... pero de repente llega un puñado de desconocidos, que para nada se conocen o tienen alguna relación entre ellos pero que si tienen algo en común: sus novelas baratas, hablando de valor literario y no comercial. De esta manera surgieron títulos como Crepúsculo, Hush hush, Cincuenta sombras de Grey o Bajo la misma estrella...
Yo estoy muy a favor de que las personas lean, la difusión de la cultura y la libertad de expresión, pero no por el simple hecho de leer uno ya se vuelve la cultura andante ¿verdad? Por su puesto que no y hay que saber qué cosas leer porque últimamente esta actividad se ha convertido a todas luces en una moda que las adolescentes hambrientas de leer una novela basada en telenovelas de Televisa practican cada vez con mayor frecuencia.
Tenemos la historia de una antipática adolescente que no sabe si quedarse con el vampiro o el hombre lobo... mas bien yo diría que es una telenovela donde Angelique Boyer no sabe si quedarse con David Zepeda o Sebastián Ruli, aquí lo interesante es que este patrón se repite con otras novelas como Hush Hush donde la chica también es adolescente pero en lugar de tener amoríos con un vampiro es con ángeles caídos y el cliché de telenovela vuelve a repetirse. En Cincuenta sombras de Grey la protagonista tiene encuentros sexuales de tipo sado-masoquistas con un millonario... y de eso tratan los tres libros. Pero lo que verdaderamente es una joya nos lleva a Bajo la misma estrella, una linda historia de dos cancerosos que se conocen, se enamoran y tienen una perfecta historia de amor antes de que el galán de la historia muera, ¿es en serio? ¿de verdad las niñas puberes y pre-puberes creen que va a venir algún vampiro super modelo a decirles de cursilerias? ¿en serio piensan que tener cáncer es algo "lindo" porque van a encontrar al amor de su vida? Lamentablemente si creen todo eso y gracias a este tipo de literatura muchas adolescentes viven ya en un mundo de fantasía que no las lleva a nada productivo. Leer este tipo de "novelas" no es malo, todos están en su derecho de leer lo que les plazca, pero es muy importante saber que los vampiros no existen, los ángeles no caen del cielo y los cancerosos no tienen hermosas historias de amor antes de morir. Una vez más nos damos cuenta que todo este tipo de historias son simplemente escritas porque "es lo que vende", ya la mayoría de las cosas son pre fabricadas para ser vendidas, a diferencia de antes que no se escribía para vender, se escribía por simple amor al arte.
Antes solo los escritores escribían, hoy cualquiera puede escribir.
IPN vs UNAM
La clase popular de México está acostumbrada desde siempre y muy familiarizada con esta especie de "lucha" no solo de porros, sino en general de una inagotable discusión entre las dos universidades públicas más prestigiosas de México: el IPN y la UNAM.
Como lo indica el decálogo del IPN, particularmente yo "soy politécnico por convicción y no por circunstancia" y podría argumentar mil cosas de por qué mi institución es mejor, así como un puma podría dar otros mil argumentos de por qué su institución es mejor que la mía. A mi muy particular opinión hay un cierto límite donde se rompe la línea de comparación entre ambas casas de estudios porque, poniéndonos en contexto, la UNAM es muchísimo mas antigua que el IPN y por lo tanto sus ramificaciones de erudición (no sólo escuelas, sino centros de investigación) son más grandes que las de cualquier institución en México... Al contrario del IPN que tiene apenas poco más de tres cuartos de siglo de haber sido fundado, por lo tanto a pesar de que ambas son Universidades públicas de gran renombre y que han contribuido al desarrollo de este país, llegamos a un punto en el que no se pueden comparar por lo anteriormente mencionado y por muchos otros factores. Entonces, si hiciéramos una analogía sería como comparar a un joven ingeniero recién egresado con un ingeniero de mediana edad que tiene experiencia ejerciendo su profesión desde antes de que el ingeniero joven naciera; ¿quién es mejor en lo que hace? El joven recién egresado que tiene conocimientos frescos, mucha energía y ganas de comerse al mundo, además de que ha estado destacando y empieza a generar un currículum muy atractivo pero que lleva muy pocos años ejerciendo y por tanto es inexperto aún, sin mencionar que a penas comienza abriéndose paso y le queda mucho por aprender, o el ingeniero de mediana edad, que tiene ya varias décadas de experiencia y por lo tanto sabe hacer casi de todo en su rama, tiene una larguísima trayectoria y un currículum intachable... sin embargo ya no tiene la misma energía de antes para desempeñar cualquier trabajo y su forma de pensar si bien no es incorrecta, a veces ya es algo anticuada... por lo tanto no podemos decir que es mejor el joven o el viejo porque cada uno tiene sus pros y sus contras, lo mismo pasa con el IPN y la UNAM: CADA UNO ES BUENO A SU MANERA PERO NINGUNO ES MEJOR QUE EL OTRO.
Con esa última reflexión deberían quedarse la mayoría y entender que no gana el que insulte más a la otra institución, gana el que haga más cosas por engrandecer el nombre de su propia institución.
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