Desde hace aproximadamente hace un año comenzó a ponerse de moda el término "Autodefensas" y se habla constantemente de noticias relacionadas con estos grupos, sin embargo no muchos saben qué posición tomar al respecto y qué conlleva este fenómeno.
Al ser un tema con tintes meramente sociopolíticos estuve investigando al respecto desde hace ya un buen tiempo y es por ello que aquí comienzo mi redacción para dar mi punto de vista al respecto.
Para comenzar cabe aclarar que los grupos de autodefensa surgieron en Michoacán como producto del estado fallido de derecho, esto quiere decir que la seguridad del estado se vió totalmente fuera de control y los grupos delictivos sobrepasaron por mucho las leyes y la seguridad que, según la Constitución, es obligación del Estado. De esta manera tenemos que los narcotraficantes y sicarios tomaron el control de Michoacán, por lo que hacían y deshacían a su antojo: extorsionando a la gente, cobrando derecho de suelo a los pequeños comerciantes, apoderándose de las tierras de campesinos o intimidándolos para obligarlos a sembrar marihuana, en general sembrando el pánico y el terror en dicha entidad; por otra parte la policía tanto municipal como estatal estaban al servicio de los delincuentes y el gobernador de aquél entonces Fausto Vallejo, así como el presidente Peña y su gabinete solo parloteaban que "se estaba trabajando en la seguridad del estado". Es entonces cuando en medio de todo este caos surge el Doctor José Manuel Mireles y organiza el primer grupo de autodefensas, conformado por civiles comunes y corrientes que se armaron y se dedicaron a hacer el trabajo que las autoridades nunca hicieron: sacar a los delincuentes de las calles y garantizar la seguridad de los pobladores. De esta manera se volvió muy controversial todo este asunto porque en primer lugar el gobierno quedó en ridículo ante tal noticia y en segundo salió a la luz el hecho de que no son capaces de garantizar la seguridad, además de la ya conocida corrupción de los cuerpos policíacos fué muchisimo más evidente, por lo que las primeras acciones no fueron apoyar o reforzar la seguridad como debería ser, sino que se dedicaron a descalificar, criticar y desaprobar a dichos grupos que lo único que estaban buscando era defenderse. Al comenzar a propagarse cada vez mas este tipo de policías comunitarias al gobierno no le quedó mas que aceptar que al situación estaba fuera de control y quisieron componer las cosas mandando al ejército y la Policía Federal, aunque lo cierto es que fueron los autodefensas quienes de pueblo en pueblo fueron sacando a Los Caballeros Templarios (antes la Familia Michoacana).
Según estuvieron transcurriendo las cosas el gobierno llamó a los autodefensas a dejar las armas y permitir que la policía y el ejército se encargaran de la seguridad, se establecieron mesas de diálogo y reuniones para alcanzar acuerdos, después de severas fricciones entre el ejército y los civiles armados, hasta que finalmente todo desembocó en el arresto de José Manuel Mireles y varios hombres que manejaban los grupos de autodefensa, con lo cual desarticularon la organización. Ahora bien, me parece desde un principio algo patético el hecho de que el gobierno no pueda garantizar la seguridad de las personas, pero incluso me da coraje que hayan metido a la cárcel a personas que solamente velaban por su bienestar y el de su gente, es más que nada la interrogante de por qué meten a los inocentes a la cárcel y dejan libres a los criminales. A veces pienso que vivimos en un país donde todo está al revés, porque mientras las cárceles están plagadas de inocentes, las calles llenas de delincuentes y cualquiera que intente hacer algo bueno de inmediato es saboteado por el sistema, pareciera que de plano entre más honesto seas y un mejor ciudadano peor te va a ir, y mientras mas corrupto, ratero y deshonesto seas mejor te va a ir. La gente de Michoacán etsuvo a merced de Los Caballeros Templarios y el espejismo de las autodefensas duró poco, porque ahora Mireles y las autodefensas están en la cárcel acusados de delitos federales y con el clásico trato que el PRI suele darle a los presos políticos en la cárcel para fabricar pruebas, torturar y en pocas palabras acabar con alguien que se contrapone a su corrupta maquinaria.
Finalmente a mi lo único que me gustaría es que gente como "la Tuta" estuviera en la cárcel y gente como Mireles y como tantos inocentes estuvieran libres.
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